Dibuja el recorrido habitual

Marca el origen, los destinos y las zonas de espera. Incluye puertas, mobiliario y cualquier punto donde se crucen clientes y personal. Lleva medidas de los pasos más estrechos para compararlas con la ficha del modelo.

Organiza a las personas

  • Define quién carga, descarga y solicita el recorrido.
  • Prepara una tarea representativa del servicio habitual.
  • Acuerda cómo se atenderán bloqueos o pausas.
  • Asigna un responsable de recopilar observaciones.

Observa más que la llegada

Revisa la estabilidad de la carga, los cruces, los tiempos de espera y la facilidad de uso para el personal. Al terminar, identifica qué condiciones hay que ajustar y pide una propuesta que explique el alcance de puesta en marcha y capacitación.